El año de las poetisas: abril

Antonia Torres Agüero

El año de las poetisas: abril

Nos hemos propuesto, como meta para este año, promover y amplificar la voz de doce poetisas chilenas. Ellas tienen algo importante que decir en relación a temas transcendentales de la sociedad en la que vivimos.

ANTONIA TORRES AGÜERO, Valdivia 1975

Ella es escritora, periodista, Magíster en Literatura Hispanoamericana Contemporánea y Doctora en Filología Románica por la Heinrich-Heine-Universität de Düsseldorf. Sus líneas de investigación abordan temas como la memoria en la poesía y la narrativa chilenas de post dictadura. Es la autora de los libros de poesía “Las estaciones Aéreas” (Barba de Palo, 1999), “Orillas de tránsito” (Sec. Reg. Min. Educación, 2003), “Inventario de equipaje” (Cuarto Propio, 2006),  “Umzug” (Cuarto Propio, 2012). También ha publicado la novela “Las vocales del verano” (Random House, 2017).

 

¿Con qué color relacionaría su mes? En este caso abril

Con el naranjo. A medio camino entre el sol furioso del verano y el gris del invierno.

¿Qué sentimiento le sugiere la cultura?

Más que sentimientos, reflexiones. Como por ejemplo su función política y su necesaria autonomía, a la vez, de los proyectos de estado-nación.

¿Y la educación?

Tristeza profunda. Ver la estafa que es hoy en Chile. El daño que se les ha hecho a los niños de la educación pública que llegan a octavo básico prácticamente sin saber leer y escribir. Que producto de la obsesión por el rendimiento y la productividad numérica colegios y universidades aprueben a estudiantes para “alcanzar” las cifras de aprobación y retener así a sus clientes. Que existan profesores universitarios que no conozcan sus materias, que sean incultos y, encima, corruptos. Pero que estén allí por ser útiles y cómplices de ese mismo poder.

Empezar a escribir un poema es como plantar una semilla, pones el lápiz en el papel y todo comienza a brotar. ¿es así? Por tanto, ¿con qué tipo de planta, árbol o flor relacionaría su poema publicado?

Tal vez más que un brote, es una raíz que se hunde en la conciencia. Un poema es una mirada a lo que no se ve. Cosas que existen, pero que sólo pueden ser expresadas en otro lenguaje, uno más subterráneo. Tal vez con un rábano rusticano o raíz picante: irritante, pero medicinal.

Se considera una mujer de ¿fuego, tierra, agua, aire o algún otro elemento?

Más de bien una mezcla de carne, huesos y algo de espíritu.

Conecte las artes con un olor, y explique el porqué de esa conexión.

Olor a mercado central, mezcla de frutas, verduras, carnes, mariscos. Olor a gente.

¿Qué significa ser mujer para una poetisa chilena?

No mucho. No se lee mucha poesía. Los poetas y las poetas nos leemos entre nosotros.

¿A quién dedicó su primer escrito?

A nadie.

Si tuviera que referirse a usted como un animal, ¿cuál escogería?

El ornitorrinco.

Relate unas breves líneas, improvisadas, dedicadas a este centro cultural

Larga vida al Centro Cultural de España. Que su gestión desarrolle lo mejor del pensamiento y la cultura del Viejo Mundo: su multiculturalidad, su tolerancia, sus lecciones de dolor, su memoria histórica auto crítica.