CCESantiago


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Entrevista a Macarena Campbell

La intérprete en danza, creadora y docente Macarena Campbell, nos explica las claves de su trabajo en la exposición colectiva Re/des/componiendo la creación en danza que presenta en el CCESantiago hasta el 20 de mayo de 2017. Bajo el nombre de R serie continuada de proyectos en proceso Macarena investiga y reflexiona acerca de las nociones de corporalidad e identidades relacionando cuerpo, movimiento y materialidad para desplegar en la sala de exposiciones una síntesis visual de este procedimiento tomando como referencia directa el cuaderno de anotaciones de Campbell (su bitácora), generado (y aún en desarrollo) durante los procesos creativos de RE-REX-RES-REM.

¿Esta muestra trata sobre las Bitácoras de los creadores en danza, y su valor no sólo como elemento gráfico o utilitario sino como objeto artístico, consideras importante mostrar la bitácora de tu obra?

Presentar una bitácora para mí es develar una parte de la intimidad de un proceso creativo, a modo de poder acercar a quien observa a las ideas o propuestas que estoy desarrollando.

 ¿Haces bitácoras para todas las obras?

En general escribo, dibujo, trazo líneas puntos para proyectar e idear cualquier creación.

¿Por qué seleccionaste esta obra para el bitácora? ¿Cómo ha sido el proceso de llevar ese bitácora al formato expositivo?¿De dónde surgen las formas resultantes? 

La elección de trabajar con R serie continuada de proyectos en procesos es primeramente porque es el trabajo con el cual publiqué en la revista a.dnz quien junto al CCE me invitan a participar de esta exhibición, por otra parte, este proyecto R es un trabajo investigativo aun abierto que me ofrece el poder desarrollarlo desde varias perspectivas así como también en distintos formatos de presentación.

Para el espacio expositivo del CCESantiago me propuse trabajar con la idea de que la sala misma fuera mi espacio de trabajo y que durante la semana de montaje pudiera emerger de manera espontánea una bitácora. Trabajé junto al artista visual Sebastián Soto con quien comenzamos con un dibujo inicial que sería lo que realizaríamos en la galería, luego trabajamos en el espacio enfocándonos en el presente y en las necesidades que arrojaban esta primera idea.

Usamos un  rollo de papel para registrar nuestras conversaciones e ideas que posteriormente se transformó en un registro fotográfico, además realizamos un registro audiovisual a través de un timelapse prolongado desde el primer día hasta el día de la inauguración y un audio que desvela las experiencias desarrolladas. En resultado fue una instalación de más de 1000 guantes y globos blancos que son el efecto de un inflar colaborativo, siendo el encapsulamiento del aire de quienes inflaron, una metáfora de una bitácora hecha materia.

Al ver tu metodología de trabajo y adentrarnos en la exposición, vemos que hay un importante cruce entre el  movimiento y dibujo, además tu misma has comentado que en tu obra el dibujo es llevado al movimiento y el movimiento llevado a imagen. ¿Puedes explicarnos más en detalle este vínculo?

Esta relación comienza a aparecer cuando estudié dirección de arte período en el cual me sumerjo a comprender y valorizar el objeto en sí mismo y a la proyección de una idea a través del papel. Al proyectar posibles creaciones me vi componiendo cuerpos “vestidos” con materiales que aludían a posibles imaginarios, y en ese momento comienzo a dibujar para imaginarme cómo serían los movimientos de las intérpretes con aquellas materialidades en el cuerpo. Cada dibujo arrojaba una posibilidad nueva y cada vez más disparada, se creaban cuerpos virtuales que podían tener muchos posibilidades lo que al momento de llevarlo a las intérpretes no siempre era viable Esto creaba la necesidad de volver a transformar a partir de las posibilidades corporales reales de los cuerpos con la materialidad. Las ideas dibujadas se transformaban quedando algo del dibujo inicial pero al mismo tiempo generando nuevos posibles movimientos e imágenes, deviniendo en también nuevos dibujos. Este doble sentido permite que la relación del dibujo, el movimiento y las imágenes mantengan una relación constante y recíproca.

¿Cómo se traslada una bitácora al cuerpo de bailarines para que la interpreten? ¿Les entregas directrices concretas o gracias a una libre interpretación de unas directrices básicas, se va creando la obra en base a la interpretación de cada bailarín?

No he estado tan cercana a la creación coreografía en sí, más bien me he dedicado a investigar y a hacer pruebas de posibles proyectos sin necesidad de arrojar una obra como resultado. Dado esto, la bitácora para mí se devela como una etapa inicial de un proyecto que se hace vivo al encuentro con los intérpretes ya que es en esta relación que las ideas del cuaderno de transforman, tomando volumen y movimiento. En general entrego también premisas que guían hacia el movimiento desde un lugar experiencial que invitan a la improvisación y creación de material propio que luego dialoga con las posibilidades corporales que emergen en los intérpretes y mis imaginarios.

¿Si analizamos tu trabajo, nos llama la atención el uso de guantes y globos blancas, cuál es su significado?

Para mí el guante blanco abre muchos imaginarios posibles especialmente cuando estos se presentan multiplicados así como también cuando están inflados, dejando un campo abierto para las posibles lecturas que otros puedan dar. Por otra parte la relación del cuerpo con estos, abre un mundo de posibilidades para experimentarse en tanto a las formas, sensaciones, imaginarios y movimientos.

¿La instalación resultante llama a transitarla, tocarla, meterse debajo puede el espectador forma parte activa de tu creación y a su vez de la transformar el espacio?

No hay algo necesariamente establecido de cómo el espectador debiera relacionarse con la materialidad, diría más bien que es un espacio abierto para que cada cual pueda hacer sus posibles lecturas y transitarla como desee a partir de las pistas dadas con los registros visuales, audiovisuales y de audio.

¿Qué relación o punto de inflexión encuentras con la obra de Jose Vidal, coreógrafo con el cuál compartes espacio en la sala?

Considero que el trabajo de Jose y mío son bien diferentes por lo que los veo complementarios. La vasta trayectoria de José tiene un sustento que permite remitir a diversas obras que poseen patrones de movimientos así como también a dibujos espaciales ricos y complejos por lo que creo que el rescate de aquella información que está en sus bitácoras me parece muy relevante.

Por mi parte, tengo menos experiencia en términos de presentación de obra, más bien estoy en espacio de investigación cerrada y en este sentido, la exhibición en el espacio de galería para mi aparece como oportunidad de presentar un resultado en el cual la bitácora en un espacio expositivo se torna mi tema de trabajo y es el registro de la experiencia de trabajo en la galería la que se exhibe para dar cuenta de las reflexiones internas de quienes fueron parte del proceso.

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La arquitectura y experimentación del grupo “Toma” en el CCE Santiago

¿Qué es “Toma”?

Somos un colectivo de arquitectos. Partimos como un grupo de amigos con intereses comunes sobre la ciudad de Santiago. Nos motivaron ciertas dinámicas urbanas que veíamos que estaban ocurriendo y que como arquitectos recién titulados, no estábamos haciendo nada al respecto.

Nuestro trabajo comenzó en el 2012. En esa época, nos sentíamos parte de la efervescencia política que dejó el 2011 con los movimientos estudiantiles. Experimentamos ese ímpetu de cambio a nivel político y social, desde la arquitectura.

Con el tiempo, realizamos una serie de proyectos investigativos y de acción tanto en lugares en desuso, como públicos y culturales. En estos últimos, tratamos el tema de la ciudad y el neoliberalismo. Esto nos llevó a pensar en formas de colaboración trabajando en redes con otras disciplinas.

En esa búsqueda, hemos circulado por distintos espacios de la capital. Por eso, llegamos al CCE Santiago que nos invitó habilitar espacios. Nos pareció interesante poder asociarnos a este equipo de trabajo.

¿Cuál es su mecanismo de trabajo?

Hemos desarrollado mecánicas muy distintas de acuerdo a cada ocasión y proyecto. Esto nos ha permitido reestructurar nuestra manera de administrar recursos y repartir las horas de trabajo. Por eso, nuestra práctica es meramente experimental.

Valoramos mucho los espacios culturales que plantean una apertura hacia la ciudadanía. Nos interesa poder conectarnos con estos espacios, y colaborar en generar centros de reflexión y discusión en torno a diversos temas.

¿Cómo están llevando a cabo sus intervenciones arquitectonicas en el CCE Santiago?

En esta invitación vimos una oportunidad interesante por un proceso de renovación de contenidos, de programación y de un espacio cultural.

Ese espíritu iba muy acorde con el grupo y nos motivó seguir un proceso abierto, exploratorio y no sólo de “habilitación de espacios”. Quisimos invitar a un artista diferente para intervenir y darle un sello característico a tres lugares del CCE Santiago, la sala “Nube”, donde ya participó el arquitecto Nicolás Aracena y el “MateSurLab” y la “Isla Verde” que están prontos a ser internvenidos.

También deseábamos cambiar la forma tradicional en la que opera el arquitecto, en relación al diseño y definición. Aquí es donde más hemos podido explotar la idea de construir, experimentar y que el proyecto se vaya armando. A partir de la presentación de las ideas y de recibir aportes por parte de los gestores culturales del centro.

La sala “Nube” ya está terminada. ¿Cuáles serán las intervenciones que harán en los otros espacios del CCE Santiago?

No está tan definido, pero sí sabemos que las intervenciones no serán pensando estos lugares como espacios genéricos. Ahora se acaba de integrar al equipo Nicolás Grumm, que va a trabajar en el “MateSurLab”, y el objetivo es que la transformación del espacio, además de generar cambios en el, funcione como una residencia para nuestro artista invitado.

Nuestra idea es habilitarlo para darle una carga. Pero también, que sea capaz de recibir modificaciones por parte de los artistas que van a llegar a este sitio, ya que se trata de un espacio de labotorio para artistas dentro del CCE Santiago.

Por otra parte, en la “Isla Verde” (jardín interior del CCE Santiago) hay que trabajar con material vegetal. A partir de ahí, hay que comenzar a construirle un sentido. La idea es darle un carácter más público, con el fin de incentivar su uso cotidiano para aquellos que no sólo vienen por la programación.

¿Qué significa para ustedes emplear materiales que fueron desechados y que vuelven a reutilizar?

Desde el punto de vista material, está la idea de poder trabajar tanto con materiales u objetos que posean una memoria, ya sea encontrados o recuperados para darles un nuevo uso.

Esta reutilización viene de la idea de la indeterminación, donde el uso del mobiliario no está tan claro. Entonces, la gente puede ocuparlos de diversas maneras y ellos determinan su uso.  Es mucho más libre.

En la “Nube” se utilizaron maderas de demolición de roble y pino oregón. Ambas son muy valiosas y le dan cualidades únicas al espacio, con un valor histórico y cultórico.

¿Cuál es el giro que se le quiere imprimir al CCE Santiago?, ¿cómo creen que su trabajo se puede vincular con la audiencia?

Como este un proceso de exploración, es difícil imprimir ciertos objetivos. Pero sí creemos que el proceso en si indica que este es un centro cultural que está probando cosas nuevas.

Todo esto va a permitir que los ambientes sean más lúdicos, abiertos y que permitan estimular cierta creatividad de los usuarios.

La “Isla Verde” va tener un carácter más público, dándole la posibilidad a la gente de poder quedarse en él. Ojalá les podamos transmitir esto a los visitantes.

Desde nuestra posición, podemos aportar esa versatilidad y darle otro valor al lugar. La informalidad de estas intervenciones permitirá que las personas se sientan más en confianza y que puedan apropiarse de las cosas que hay disponibles para ellos en estos espacios.

¿Cómo ha sido toda esta experiencia para el equipo?

Ha sido muy gratificante y de mucha libertad. Hay un ambiente acogedor y desde que llegamos nos han aceptado muy bien.

Que el CCE Santiago nos haya invitado a este proceso de renovación, es muy estimulante. Nos alegra poder participar y que nos hayan dado la oportunidad de experimentar en sus instalaciones. Esperamos que su publico disfrute de ellas, tanto como nosotros estamos explorando al producirlas.

 

Constanza Romero Lecourt.  

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“Si pudiera hablar de esto no haría esto”

No planteo ninguna pregunta, discurso o reflexión colectiva. Desconozco qué argumento le sería más favorable a esta obra o básicamente de que trata, esa incapacidad para describirla me impulsa y me motiva. Solo quiero accionar mi cuerpo, el tiempo y el espacio que me rodea, compartir sensaciones, iniciar un camino a través de mis experiencias y mis necesidades de expresión donde la acción, la entrega, el compromiso y la responsabilidad serán imprescindibles para llevar a cabo este trabajo.”

Actuaciones en Chile:

Jueves 11 de mayo, Teatro Diego Rivera, Puerto Montt

Miércoles 17 de mayo, CCE Santiago. 20.00h

 


JANET NOVÁS.

Bailarina y creadora gallega. Reside en Madrid desde el año 2001. Se formó en danza contemporánea entre Madrid, Bruselas y Berlín. En el año 2008 comienza a crear y a desarrollar sus propios proyectos dando lugar a la experimentación y a la autoinvestigación.

Su obra se construye desde la observación, la experiencia y el diálogo con su cuerpo como principal herramienta, apostando por un lenguaje propio, moldeando el contenido emocional y la sencillez estética que caracterizan sus trabajos. Desde sus inicios como creadora Janet Novás ha contado con la colaboración del músico y compositor Haru Mori y el coreógrafo y performer Ricardo Santana. Sus creaciones se han presentado en prestigiosos festivales nacionales e internacionales. A lo largo de su carrera recibe también varios premios.

Como intérprete ha trabajado para las compañías Lisi Estarás (Les ballets C de la B), Daniel Abreu, Pablo Esbert, PlayDramaturgia, Matarile Teatro, Provisional Danza, Pisando Ovos, Arrieritos, Megaló Teatro, Ertza , José Reches y Pedro Berdayes.También ha colaborado en la tercera edición del proyecto Bailar ¿es lo que queréis? comisariado por Elena Córdoba, Ana Buitrago y Jaime Conde Salazar y en “El canto de los caballos” de Lipi Hernández.

Actualmente además de seguir desarrollando su trabajo, colabora con diferentes artistas como Ricardo Santana y Vicente Colomar en la pieza “Las piernas”, Virginia Rota (artista visual), la cantante Mercedes Peón y con la Cía. de teatro Voadora en su nueva producción “El sueño de una noche de verano”. Janet Novás alterna su labor como bailarina y creadora con la de profesora, impartiendo clases y talleres en diferentes centros de España, Europa, Latinoamérica y Asia.

 

 

 

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