Cámara lúcida

Residencias Qoyllur 2018

Fecha

Del 30 de noviembre de 2021 al 19 de marzo de 2022.

Inauguración
Martes 30 de noviembre // 19.00h

Artista
Enrique Ramírez

Observé que una foto puede ser objeto de tres prácticas (o de tres emociones, o de tres intenciones): hacer, experimentar, mirar. 

Roland Barthes

¿Por qué mientras intentamos ver más lejos y más profundo, más desconocemos? A partir de una video instalación y composiciones sonoras, Enrique Ramírez propone una exploración poética que comienza en el observatorio La Silla.

La exposición Cámara Lúcida, en una cita libre a Roland Barthes, enfatiza en los paisajes creados por lo macro y lo micro, incluso dentro de nuestros cuerpos, así como en el enfoque político con el que observamos el territorio  ¿Cómo entendemos el mundo mirando lo micro y lo macro?, ¿Qué nos dice el mundo de nosotros mismos?, ¿Qué le decimos nosotros al mundo?

Enrique Ramirez (Santiago de Chile, 1979).

Estudió la música popular y el cine en Chile antes de unirse al Máster en Arte contemporáneo y Nuevos Medios en el Estudio Nacional de Arte Contemporáneo de Le Fresnoy (Tourcoing, Francia). Fue el artista nacional enviado a la Bienal de Venecia para representar a Chile en 2017. Su trabajo se basa en incursiones poéticas hacia la humanización de las distopías contemporáneas. Abordando temáticas como la memoria, el exilio y el paisaje como elementos constitutivos de su obra, despliega mapas geo-poéticos.

Su trabajo combina el video, la fotografía, la composición sonora y las instalaciones. Fuertemente influenciado por la Historia y la geografía de su país (Chile), articula la noción de la geografía como portadora de una memoria histórica. La imagen del mar condensa algunas de sus principales reflexiones sobre las migraciones internacionales, la discontinuidad de la memoria y el paisaje.

https://enriqueramirez.net/

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Sobre Cámara Lúcida de Enrique Ramírez

por José-Carlos Mariátegui

El escritor y físico Ernesto Sábado, decía que “la ciencia no es poderosa a pesar de su abstracción sino justamente por ella”. Y es que la ciencia es un término que actúa como un aglutinador para representar acciones vinculadas con la búsqueda de la verdad y se expande en una diversidad de disciplinas. Cámara Lúcida de Enrique Ramírez apela al reconocido libro de Roland Barthes que relata los efectos de la fotografía en el espectador y cómo esta actúa sobre el cuerpo y sobre la mente.  Como en el caso de la ciencia, la imagen carece de unidad ontológica lo que permite expandir sus interpretaciones y generar confluencias que a prima facie parecerían imposibles.

La obra explora las confluencias y disensos entre imágenes científicas, naturales y sociales.  Por un lado, hace una exploración audiovisual de la zona del observatorio astronómico de La Silla – ESO, situado a 2400 metros de altura en el desierto de Atacama y considerado uno de los mejores lugares del mundo para observar las estrellas con una nitidez absorbente. La zona, que a toda vista parece silenciosa e inhóspita al ser humano, tiene la mayor densidad de observatorios astronómicos de investigación del mundo.  La exploración visual registra la extensa llanura desértica, el inmenso cielo cargado de puntos luminosos, los grandes artefactos científicos, sumada a una lectura etnográfica y e informacional a partir de pantallas de computador que traducen datos en composiciones digitales de textos e imágenes de una realidad exterior que para nosotros resulta abstracta.  La segunda proyección presenta imágenes de células anormales detectadas durante los diagnósticos de cáncer cérvico uterino. Estas imágenes son parte del trabajo desarrollado por la madre del autor, quien es tecnóloga médica y que desde hace medio siglo observa minuciosamente las diferencias entre imágenes de células sanas y enfermas. Aquí no hay computadora ni procesamiento de datos que reemplace a la experiencia humana en la labora –casi podríamos decir, artesanal– de auscultación y comparación de las imágenes.

Ambas imágenes no se pueden definir verbalmente, pues se trata de un conjunto de valores y medidas abstractas que requieren de particulares lenguajes científicos para ser descritas. Permiten así que la relación entro lo micro y lo macro se disuelva, y así las inscripciones de enfermedades y muerte se confunden con constelaciones, cielos y galaxias.  Se trata de una paradoja epistemológica, donde utilizamos un sistema de notación simbólica producido por el ser humano para experimentos que nos alejan cada vez más de la realidad, y que nos ratifica que cuanto más conocemos de algo, es menos fácil explicarlo, posiblemente porque llegamos a un límite en el lenguaje y eso lleva a una dificultad para explicar la realidad.

Las imágenes científicas fluyen dentro de una composición sonora, realizada también por el autor, que producen una convergencia entre ambas imágenes, produciendo una “tercera imagen” –en este caso acústica– de sonidos urbanos que buscan transportar al espectador a las calles de Chile durante las manifestaciones por el estallido social. La obra de Enrique Ramirez confluye entre la exploración visual y sonora y muchos de sus proyectos recogen la importancia del sonido como articulador y constructor de la realidad social.

El mar, otro elemento persistente a lo largo de la obra del autor, genera un nuevo efecto de contraste frente a las células sanas y enfermas, ejerciendo la función de un canvas para la representación poética de la inmensidad, el misterio y la infinitud.  El mar también produce imágenes abstractas, vistas casi como las fractálicas olas de los dibujos de Hokusai. Pese a su complejidad, el mar nos resulta menos distante que el cosmos o las células humanas, adquiriendo un potencial mágico en contraposición a la tierra firme, que es el espacio para la articulación social y la desigualdad del que muchas veces queremos escapar. Sin embargo, la diferencia es que la imagen repite mecánicamente momentos que nunca más podrán percibirse existencialmente.

Residencias Qoyllur

El CCESantiago, dentro de su línea de residencias artísticas vinculadas a la ciencia y la innovación artística, ha desarrollado desde el año 2017 el programa Qoyllur en el Observatorio astronómico de La Silla – ESO (European Southern Observatory) situado a 2400 metros de altura en pleno desierto de Atacama, región reconocida como la mejor del hemisferio sur para realizar observaciones astronómicas.

La misión principal de ESO es proporcionar a los astrónomos y astrofísicos instalaciones punteras que les permitan dirigir ciencia de vanguardia en las mejores condiciones. Mediante la construcción y operación del conjunto de algunos de los telescopios terrestres más poderosos del mundo, que permiten importantes descubrimientos científicos, ESO ofrece numerosas posibilidades para la transferencia y generación de subproductos de tecnología.

El programa nombrado Qoyllur, que en lenguaje quechua refiere a la Estrella del Sur, propone a los artistas una interacción con el entorno de las instalaciones científicas, la indómita naturaleza que las rodea, los vestigios de pueblos ancestrales y las diferentes comunidades que habitan el sector, para crear posteriormente una reflexión que vincule el arte y las ciencias.

Este tipo de proyectos, además de estimular los procesos creativos, abren nuevas ventanas de divulgación artística y científica, haciendo converger ambas esferas del saber en relación a los diferentes contextos del país.

 

Activaciones sonoras

A partir de la exposición Cámara Lúcida el artista Enrique Ramírez ha invitado a una serie de artistas sonoros y multimedia a realizar sesiones de experimentación a modo de pequeños conciertos que no sólo interactúan con la obra expuesta, sino que además buscan apropiarse de la sala de exposición y recorrer diferentes sonoridades, detonantes y posibilidades que expande el campo auditivo.

Estos tres encuentros se realizarán de forma presencial en el CCESantiago con aforo limitado.

Noviembre 30 – 19:30hrs
Lainus (Alfredo Ibarra)

Diciembre 14 – 19:30hrs
Francisca Gili

Enero 5 – 19:30hrs
Andreas Bodenhofer

Conoce sus biografías aquí

Alfredo Ibarra (Lainus). Aunque nació en Santiago de Chile, pasó gran parte de su infancia viviendo en una serie de países como Estados Unidos, Argentina y después trabajó en el Caribe, Nueva York y Nueva Zelandia para luego volver el 2012 a Chile. Desde un comienzo ha estado influenciado por los distintos países en que vivió, así como también por los ritmos y enfoques musicales de estos, que contribuyen directamente a su música actual. Lo principal son los arreglos percutivos sonoros y las capas timbrísticas, siendo la experimentación la base de todo.  Su pasión y enfoque ha sido siempre la música, componiendo y produciendo tanto para sus propios proyectos así como también para Alex June, Entópica, Zebra 93, artistas visuales y una serie de documentales y películas. El 2015 gana 2 premios Emmy con la serie documental “Con qué Sueñas?” y ganador como mejor «Productor del año 2020» en os Premios Indigo

 

Francisca Gili, Licenciada en Artes Magíster en Antropología con mención en Arqueología. Se dedica a la investigación-conservación patrimonial y también desarrolla propuestas de arte contemporáneo. Su trabajo en torno a la herencia cultural es el pie inicial para diversas propuestas de creación, las cuales se basan en las estéticas y performáticas propias de la región Andina. Es miembro de @lachimuchina, agrupación que genera una propuesta contemporánea de performance desde el estudio e investigación de instrumentos musicales arqueológicos y de tradiciones musicales etnográficas de América y especialmente de Los Andes. Sumado a ello desarrolla propuesta @seramika, en donde crea artefactos sonoros en cerámica que buscan incorporar desarrollos organológicos provenientes del registro arqueológico regional. Destaca también su participación en la propuesta de arte inmersivo @proyectoandenanthera donde se realiza una investigación en torno a anadenanthera sp. (planta visionaria americana). Los resultados de esta investigación son traducidos en diversos formatos de nuevos medios (video arte- instalación performance) para su divulgación.

Andreas Bodenhofer Alexander, compositor con más de cincuenta años de trayectoria nacido en Santiago de Chile. Estudió en la Escuela Experimental de Educación Artística de esta misma ciudad además de tener formación en Piano con Lucila Césped, Composición y Dirección Orquestal en la Musikhochschule Stuttgart, Alemania (1963-1968) que se complementan con sus estudios en Sociología en FLACSO (Santiago 1973) y en la Universidad VIII de París, Francia.(1973-1975). Ha realizado diversos proyectos sonoros entre los que se incluyen música para largometrajes, documentales y televisión, paisaje sonoro, música para teatro y espectáculos musicales, dando pie a una extensa discografía disponible en plataformas digitales como spotify y en diversos eventos nacionales e internacionales. Su obra se caracteriza por la incidencia social, el abordaje de piezas literarias, la vinculación a contextos escénicos y la experimentación con sonidos populares, así como las relaciones que establece con lo que denomina elementos extramusicales.  Además ha sido docente de composición y dramaturgia musical y jurado en diferentes eventos a nivel nacional.

 

Esta exposición forma parte del

programa anual de exposiciones del CCESantiago que giran en torno a las
artes visuales contemporáneas.

Sala de exposiciones del CCESantiago vacia

Organizamos con:

Programa de residencias Qoyllur Observatorio astronómico de La Silla (ESO)

Más información:

Imagen Enrique Ramírez