La revolución de la germinación

Club de plantas agosto

Fecha

Del 4 de septiembre al 2 de octubre de 2020.

¿Qué significan las semillas en nuestra vida?, ¿cuáles son sus procesos biológicos?
“Es un ser vivo que come, respira, pero no habla. Se sostiene sin pies. Adivina, ¿qué es?”,
nos preguntó Camilo Navarro, quien compartió esta adivinanza en la última sesión de “Pichintún de yerbas desde casa”, programa que organizamos desde el CCESantiago y quiere explorar cuál es nuestra relación con lo natural. En esta ocasión nos acompañó la ingeniera agrónoma Agustina Hidalgo Sánchez, cuya especialización es el trabajo con semillas nativas.

Por: Constanza Romero Lecourt

Si nos detenemos a mirar nuestra despensa, lo más probable es que vamos a encontrar una gran cantidad de semillas de distintos tamaños, olores, sonidos, texturas y colores, que utilizamos para cocinar tanto recetas dulces como saladas. ¡Quedan exquisitas! Un ejemplo de ellas son las legumbres. Pero, ¿te has preguntado qué representan?, ¿con cuál te identificas?

Al comienzo de la sesión, respondimos esta pregunta en compañía de una infusión. El actor Camilo Navarro se identificó con la semilla de amapola. “Recomiendo mucho mezclar esta semilla con amaranto, cuando se cocina como la quínoa. El queque queda muy rico también”, explicó. Las semillas no sólo son importantes en la cocina, también son cruciales en el desarrollo sustentable de nuestro ecosistema. “Me identifico con la semilla de girasol porque me recuerda un poco al proyecto ‘Cerro Dominador’, que se encuentra en el desierto de Atacama y que funciona en base a cómo esta flor va girando y optimizando la luz del sol. Es muy alucinante porque a partir del descubrimiento de su rotación, puede generar energía eléctrica”, señaló Ricardo Pereira.

Verónica Mena nos indicó que “dejar que una semilla germine es un acto de revolución”, ¿por qué? En tiempos en que las grandes trasnacionales quieren mantener las semillas como monocultivos, si nosotros realizamos nuestros huertos y dejamos que las plantas cumplan su ciclo; germinar, crecer, florecer, dar fruto, y dejar que uno de esos frutos madure para obtener sus semillas. Estaremos potenciando la diversidad de especies y manteniendo un equilibrio ecosistémico natural. Ya que as semillas que nosotros/as cultivamos y guardamos, las plantaremos más adelante, y esta será una planta totalmente distinta cada año, con este acto no solo resguardaremos las semillas sino también su memoria.

Los cuidados de las semillas y su reproducción

En el “Club de Plantas de agosto” surgieron varios consejos que queremos compartirte para cuidar tus semillas y conocer cómo se propagan. Lo primordial es entender que para que haya semillas, debe existir antes un proceso de polinización. “Esto puede ocurrir a través de la polinización cruzada –en la que dos flores distintas se traspasan el polen– o por autopolinización, donde la fecundación puede ser provocada por la acción de un insecto o porque las plantas se topan entre sí”, sostuvo la ingeniera agrónoma Agustina Hidalgo. ¡Los animales son muy importantes en esta misión de transportar polen! Cobran gran relevancia las abejas, las moscas (que polinizan plantas carnívoras), los murciélagos, las polillas, los colibríes y los abejorros.

El viento también permite este proceso de polinización, así ocurre en el caso de los cereales. Imagina que tenemos un cultivo de maíz orgánico y al lado hay uno transgénico. ¿Qué crees que pasaría? Con el movimiento del viento el polen del maíz transgénico se desplazará y se mezclará con nuestro cultivo orgánico. Esto el primer año, no será un problema, ya que la planta dará fruto. Lo peligroso de esto es que las semillas del maíz transgénico son estériles, y por lo tanto en años posteriores nuestra variedad orgánica se perdería. Por eso no olvides mantener algunas guardadas de reserva en tu semillero.

A lo largo de la sesión analizamos los dos tipos de reproducción de las plantas. Ya sea, por semillas –que poseen distinto material genético– o por esquejes, donde se podría decir que hacemos clones de la planta madre. Los esquejes tienen un periodo de crecimiento más corto que las semillas, ya que ya son pequeñas plantas, pero es importante saber como cortarlos y cuidarlos, para lograr que proliferen. Es por ello que nos detuvimos un largo rato a resolver todas estas dudas, ya que despertó el interés de los asistentes. Muchos queríamos saber, ¿cómo se hacen los esquejes? Para eso tienes que cortar una rama (o patilla), dejando dos o tres nudos (abultamiento de la rama), se le sacan las hojas y se pone en agua para que saque raíces. Es muy importante cambiar el agua constantemente para aportar nutrientes y que ésta no se pudra. ¡Muy simple! Te aconsejamos hacerlo durante el otoño, invierno o primavera. Además, de utilizar el agua de remojo de las legumbres ya que son enraizantes naturales y tienen una gran cantidad de hormonas. Lo mejor es dejarlas en un lugar con luz, pero nunca con sol directo porque puede provocar deshidratación.

Para cuidar nuestras plantas es importante regarlas, pero también ellas necesitan algunos nutrientes, para lo cual agregamos abono. A lo largo de la charla descubrimos que no es necesario aplicar abonos artificiales, ya que encontramos alimentos como el plátano, que es una gran fuente de potasio, y que para que sea efectivo se tiene que cocer y aplicar el agua resultante al riego. Asimismo, la borra del café o té aportará nitrógeno a nuestras plantas si la mezclamos con la tierra una vez esté fría. El calcio, nos lo pueden aportar las cáscaras de huevo, para ello hay que lavarlas, secarlas y molerlas en una juguera o mortero. Este polvo resultante se aplicará alrededor de la planta o se mezclará con la tierra.

La profesora Cecilia Chandía nos contó en Santa Juana, a los pies de la cordillera de Nahuelbuta, en la época de siembras les echaban cenizas alrededor de los tablones con cilantros y acelgas, para que las babosas y los caracoles no se las comieran durante la noche. “Así podían resguardar las plantaciones. A veces salíamos a mirar y los caracoles olfateaban y se iban. En cambio, las babosas hacían el camino para poder avanzar”, explicó. Ella trabajó durante muchos años en esa zona y recordó que en los tiempos de “vacas flacas”, se preparaba una sopa con las cáscaras de huevo molidas con verduras. Especialmente, en los meses de diciembre, enero y febrero, ya que se termina la cosecha y hay que esperar a que se den nuevos cultivos de la temporada.

¿Quieres plantar una semilla?, ¿te gustaría intercambiarlas? ¡Adelante!

A quiénes nos gustan las plantas, siempre deseamos saber más sobre este mundo. Puede que en más de alguna ocasión te hayas preguntado si puedes plantar alguna verdura o fruta traída de la feria. Y la respuesta es ¡sí! Por ejemplo, la parte de arriba de la zanahoria puedes incorporarla en el suelo para que crezca. En el caso de la papa, si ya tiene brotes, se puede poner directamente en la tierra. Se entierran recostadas uno o dos dedos bajo tierra, para que tengan más facilidad para salir a la superficie las hojas.

Si quieres almacenar las semillas es muy importante dejarlas limpias, sin residuos orgánicos, en la oscuridad, a baja temperatura y humedad. Se deben mantener frescas y secas en frascos herméticos o en bolsas de papel. Pese a que en la sesión no nos quedó mucho tiempo para profundizar este tema y como es relevante para nosotros, lo abordaremos en detalle en nuestra próxima sesión del “Club de Plantas”.

De igual modo, cabe destacar que en Chile existe la preocupación de preservar las semillas ancestrales, por lo que diversas organizaciones se han dedicado a mantener esta gran riqueza. Ejemplo de ello son los más de 80 tipos de porotos y 200 de papas que existen en nuestro país. En esta labor de cuidado destacamos a la Red de guardadoras de semillas en el huerto Hada Verde, la Semillería Acuña y la Semillería San Alfonso.

En otros puntos del país, como en Vicuña en la cuarta región, se encuentra el banco de Semillas Inia Intihuasi que busca preservar la mayor cantidad del acervo genético de las plantas chilenas. También se están haciendo intercambios en el Templo Bahá’í, en el vivero Cumbre y en el cerro Tupahue, en el cerro San Cristóbal.

¿Te gustaría ser parte de “Pichintún de yerbas desde casa”? Aún estás a tiempo de participar de la próxima sesión del “Club de Plantas” que se realizará el próximo 22 de septiembre a las 19:00 horas a través de la plataforma Zoom. “Tenemos una tierra muy bondadosa. Nuestro país tiene tanta variedad de climas y plantas. Pones cualquier semillita en la tierra y te brota. Tenemos la costumbre de poder compartir, lo que es parte de nuestra cultura, nuestro barrio y nuestro pueblo. Este taller me encanta porque se aprende, se participa y se comparte. Lo encuentro muy valioso”, expresó Cecilia Chandía acerca de esta instancia.

Como te habrás imaginado, la respuesta de la adivinanza que planteamos al principio es la semilla, que en la naturaleza constituye el inicio y el fin de un proceso cíclico. ¿Quieres seguir aprendiendo con nosotros en este viaje? Ven a compartir y conocer más sobre la narración oral y la transmisión de conocimientos de una generación a otra en compañía de una infusión. ¡La que más te guste! Participa de una linda experiencia junto a tus amigos y familiares. Únete a esta experiencia para que puedas disfrutar de cada brote, hoja y fruto de tu huerta en casa y en tu propio jardín personal. Los colores de las montañas tendrán tonos más vívidos y podremos volver a abrazarnos.

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